«Llegó la Navidad, tierna y alegre, y a De la Peña se le ocurrió organizar una posada que disfrutarían los ¡ay! escasos habitentes del Centro Urbano.
Sobre la alberca se acondicionó una pista de baile a prueba de bambas y mambos. Hubo procesiones y cantos bien acordados, como muy mucho se placían de decir los a su vez pulidos, melenudos y melancólicos poetas del XIX. Aquella guapa muchacha morena del noveno piso representó a la Virgen, montada en un burro a quien ya vencía el sueño; un muchacho de buena voluntad representó a San José. Los moradores, en tan sabrosa ocasión, empezaron a invitar a sus familiares y amigos y ése fué el principio del conocimiento exacto del Multifamiliar.»
Fragmento de «Un gran experimento humano – La vida en el Centro Urbano `Presidente Alemán´» por Antonio Acevedo Escobedo. Ver PDF.